Nuestro proceso de onboarding está diseñado para dejar su propiedad operando al mejor nivel sin interrumpir lo que ya funciona. Seis fases con entregables claros, plazos realistas y un solo interlocutor por su parte y por la nuestra.
Una llamada de 30 minutos para entender su propiedad, sus objetivos y los retos que está enfrentando. Escuchamos más de lo que hablamos. Si tiene sentido seguir, agendamos una visita.
Visitamos la propiedad, observamos la operación, entrevistamos al equipo y revisamos KPIs actuales. Al final de esta fase le entregamos un diagnóstico honesto con hallazgos y oportunidades.
Le presentamos una propuesta con alcance, entregables, cronograma, responsables y honorarios. Sin letra pequeña, sin servicios colgados. Usted decide si seguimos.
Firmamos el acuerdo de gestión o consultoría. Definimos comités de gobierno, canales de comunicación y cadencia de reportes. Presentamos el plan al equipo de la propiedad.
Implementamos los cambios operativos, capacitamos al equipo, activamos herramientas y estabilizamos la operación. Fase activa en la propiedad, con presencia semanal de nuestro equipo.
Reporte ejecutivo el primer lunes de cada mes. Reunión trimestral de gobierno con propietario. Revisión anual de contrato, KPIs y alcance.
Agendemos una primera llamada y empecemos por el diagnóstico.